Adicto.
- la rosa epistola

- 24 oct 2023
- 1 Min. de lectura
En las sombras de su abrazo me perdí, Adicto a su mirada, me hundí sin medir. En una relación toxica, atrapado en su red, Mi corazón, mi mente, prisioneros de su sed.
Sus palabras como cuchillos, me cortaban el alma, Pero su sonrisa, un veneno, que me arrastraba. Cada día era un tormento, un ciclo sin final, Una danza de pasión y dolor, un juego infernal.
La obsesión se apoderó de mi ser, No podía dejarla, no quería entender. Como un adicto a su presencia, sin control, Me sumía en la oscuridad de este amor sin sol.
Los amigos me advertían, me pedían escapar, Pero la adicción a su piel me hacía continuar. Mis lágrimas, mis heridas, eran mi única compañía, En esta relación tóxica, una triste melodía.
Hasta que un día, roto y cansado de su juego, Decidí romper las cadenas, renunciar al fuego. Aunque la adicción seguía, el dolor era profundo, Comprendí que amarse a uno mismo era el único mundo.
Así que sané las heridas, reconstruí mi ser, Aprendí a amarme, a renunciar a su poder. En el espejo, encontré la fuerza para seguir, Dejando atrás la adicción, aprendí a vivir.
En una relación tóxica, me perdí en su abrazo, Pero al romper las cadenas, encontré mi paso. La adicción se desvaneció, la luz brilló en mí, Y finalmente, en libertad, pude ser feliz.


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