Reflejos
- la rosa epistola

- 28 ene 2024
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En la quietud de una habitación cerrada, yo me encuentro en el centro, el corazón alzado. Tres espejos me rodean, testigos del momento, reflejando almas diversas, un juego de sentimientos.
En el primero, un reflejo puro, sin máscaras, mi propio ser desnudo, sin sombras ni gafas. El corazón tarde, expuesto y sincero, ante el cristal que muestra mi yo verdadero.
Frente al segundo, un reflejo ajeno, tres personas distintas, cada una en su terreno. Son rostros conocidos, pero no del todo, misterios que revelan, secretos que acomodo.
El tercero, peculiar, en su magia envuelto, muestra la amalgama, unión de lo suelto. En cada figura reflejada, el mismo trazo, un chico, recurrente, en un eterno abrazo.
¿Es un eco del pasado, un anhelo o un destino? En el laberinto de espejos, se despliega el camino. El corazón late fuerte, resuena en cada reflejo, una sinfonía de emociones, un eterno complejo.
Tres chicos, tres reflejos, pero uno es la constante, como el hilo que enlaza la trama vibrante. En la danza de espejos, se entreteje la vida, un rompecabezas de almas, en esta sala perdida.
El corazón, en el centro, tarde su melodía, en el juego de reflejos, descubre su armonía. Así, entre espejos y sombras que se cruzan, se revela la verdad, en esta habitación difusa.


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