Sombra de Ansiedad
- la rosa epistola

- 3 mar 2024
- 1 Min. de lectura
En la quietud de la noche, en el silencio abrumador, Se agita mi mente, un torbellino sin control. No hay razón aparente, ni causa palpable, Pero la ansiedad persiste, imparable e inmutable.
No hay enfermedad diagnosticada que pueda nombrar, Pero mi corazón late rápido, como si quisiera escapar. Mis manos tiemblan, mi respiración se acelera, Y en medio de la calma, mi alma se desespera.
Vivo con un enigma, un peso invisible sobre mí, Una carga que nadie ve, pero que yo sí percibo aquí. No hay motivo aparente, ni explicación clara, Solo esta ansiedad que me atrapa y desgasta.
Es como un fuego lento, consumiendo mis días, Un constante recordatorio de mis propias agonías. Aunque no haya razón, el miedo se hace presente, Y cada momento se vuelve una lucha constante.
Intento encontrar calma, en cada respiración, En cada rayo de sol, en cada canción. Pero la ansiedad persiste, como una sombra oscura, Recordándome que vivir también es sufrir, a pesar de la cordura.


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