Sueños Reprimidos
- la rosa epistola

- 2 mar 2024
- 1 Min. de lectura
En el seno de un hogar, entre luces y sombras, nació la primera hija, la elegida, la más amada. Envuelta en mimos y cuidados, la sobreprotegida, bajo el ala de los padres, siempre resguardada.
Desde su tierna infancia, su rumbo fue marcado, caminos estrechos y límites bien trazados. Obediente y sumisa, como un lirio en el viento, sigue las reglas impuestas, sin cuestionamiento.
Sus pasos son vigilados, cada gesto es analizado, cual águila majestuosa, sus padres están alzados. Con ella más que con nadie, la vara es elevada, más prohibiciones, más expectativas, la carga es pesada.
Ella aprende desde temprano que su deber es complacer, que su voz debe ser suave, su voluntad, ceder. La sombra de la primera, sobre los otros cae, pues comparados con ella, los demás parecen débiles, sin maje.
Pero en su corazón, tarde un sueño por vivir, ansía libertad, en las alas del viento partir. Sabe que más allá del nido, hay un mundo por descubrir, donde ser ella misma, sin cadenas, sin reprimir.
Aunque el peso de las expectativas, como plomo la abruman, ella guarda en su interior, una llama que fulgura. La primera hija, la más sobreprotegida, sueña con romper las cadenas, volar hacia la vida.
Así, entre el amor y el temor, su historia se teje, la primera hija, en su alma, un universo repleto de fe. Quebrando las normas impuestas, encontrará su verdad, y en el horizonte lejano, su propio destino encontrará.


Comentarios